Desarrollo de marca y experiencia integral de cliente para transmitir la esencia de un producto 100% artesanal en un proyecto familiar con alma de vanguardia.

PAN.DELIRIO.

Nace un proyecto familiar movido por el sueño y la pasión por la cocina y la gastronomía, de ahí el nombre: Pan.Delirio. Abren las puertas de un obrador de pan artesanal hecho con masa madre, las mejores harinas sin aditivos, cariño y paciencia, con la ilusión de acercar el buen pan a los que apuestan por calidad, sabor y productos saludables, donde su principal producto es el Roscón de Reyes. Volviendo a rescatar los olores, sabores y sensaciones que despiertan recuerdos de nuestra infancia.

La marca y todo su world brand debía transmitir un producto 100% artesanal, de máxima calidad y con una estética de obrador industrial unido al concepto de proyecto de padre e hijo.

Creamos un logo moderno con un granulado que asemeja al momento en el que el panadero echa harina en la mesa de trabajo antes de posar las masas, combinando con la tipografía del proyecto global que tienen,
El lunes cierro el pico, y su símbolo familiar, un gallo, el cual se ha integrado en la imagen del obrador.

La idea de utilizar sellos transmite una onda más industrial y además daba versatilidad para los distintos productos y packaging que se iban incorporando los primeros meses.

Packaging

Desarrollamos el packaging para diferentes productos de fabricación propia. La principal idea es no incurrir en gastos elevados de impresión, ya que acaban de iniciar el proyecto, y mantener una estética artesanal con un toque desenfadado.
Diseñamos una serie de pegatinas para los productos que van empaquetados, donde el hilo conductor han sido los diferentes paterns asociados a cada uno de los productos que se lanzan.
La línea ha sido el blanco y negro en todos excepto en el Roscón de Reyes, el cual es el producto más especial de Pan.Delirio. y que tratándose de un producto de consumo en Navidad se le han añadido los colores característicos (rojo y verde) para diferenciarlo y destacarlo del resto.
Para las cajas, hemos manteniendo la estética del resto de los elementos del obrador, respondiendo a la necesidad de transportar determinados productos.

Interiorismo

La idea era un local en emblemático Barrio Salamanca en el centro de Madrid, que transmita una estética industrial donde lo principal es el trabajo que se realiza en él, y por esto, el corazón del local es el obrador con ventanales de vidrio que permiten ver el trabajo desde todas las ópticas del lugar.
Se han utilizado elementos decorativos como la madera, hierro y hormigón, y los colores blanco, negro y gris para darle una estética donde se transmita la sencillez, sobriedad y respeto a los elementos primarios como la harina y el agua.